viernes 4 de diciembre de 2009

Entrevista de Juan Cruz a Saramago

Esto sucede en Lanzarote; Canarias es vecina muy próxima del Sáhara. ¿Alguna reflexión sobre lo que esto supone para las islas?

Cuando se me habla de los canarios pienso siempre que deberían preocuparse más de sus islas, donde se producen fenómenos de corrupción que avasallan y que no despiertan aquí, parece, demasiada preocupación. Si no se preocupan por lo que sucede en su casa, ¿cómo van a preocuparse de manera eficaz de lo que sucede en el Sáhara, por muy cerca que esté? Sin duda hay grupos que están haciendo mucho por solidarizarse con la situación, por ayudar a esta mujer y a su pueblo, pero chocan con la barrera infranqueable de Marruecos, que impide cualquier negociación. Estos colectivos hacen lo que pueden, claro. En cuanto a Canarias, repito que independientemente de esos colectivos lo que percibo es que los ciudadanos de las islas tienen que cambiar de mentalidad, preocuparse más por sus problemas, convertir su territorio en un verdadero archipiélago unido, y acabar con una situación en que cada isla va a lo suyo.

lunes 30 de noviembre de 2009

"Ni Marruecos ni España lograrán acabar conmigo"

Aminetu Haidar tiene recomendado no hablar, después de 14 días en huelga de hambre está débil, pero lo hace con un español perfecto y un tono de voz bajo y sereno que se quiebra cuando recuerda a Hayat y Mohamed, sus hijos. 

Desde un rincón del aeropuerto de Guacimeta, en Lanzarote, envuelta en una manta y rodeada de carteles que identifican su causa, atiende a periodistas, curiosos y simpatizantes desde las nueve de la mañana, que permanece en su colchón, hasta las nueve de la noche, cuando se retira a una habitación situada al lado de la estación de guaguas del aeropuerto.

Mientras esto sucede en Lanzarote, a menos de 200 kilómetros, en El Aaiún, su familia se reúne para celebrar la Fiesta del Cordero, la más importante del calendario musulmán. No es la primera vez que no está. "Primero, la cárcel; y ahora, el secuestro de España".

¿Cómo se encuentra después de catorce días en Lanzarote?

"Estoy débil físicamente, pero mentalmente estoy muy bien. Me siento arropada, el apoyo que he recibido tanto a nivel nacional como internacional me da mucha fuerza para seguir con mi lucha y llegar hasta el final".

¿Ve la luz al final del túnel?

"Gracias al inmenso apoyo que estoy recibiendo y a mi decisión de hacer esta huelga de hambre estoy segura de que podré volverme a reunir con mi familia, que está muy orgullosa, y a seguir luchando porque se haga justicia y Marruecos nos desocupe".

Continúa con la huelga de hambre, pero ¿también ha dejado la medicación?

"Estoy tomando medicación para la úlcera que padezco, pero si la semana que viene no hay solución voy a dejar de tomarla".

¿No ha pensado en la muerte?

"No pienso en la muerte, pienso en mis hijos. Ni Marruecos, ni España van a acabar conmigo. Ya he pasado por injusticias como las que estoy viviendo ahora y las he superado, Ésta vez no va a ser la excepción". 

¿Mantiene contacto regular con sus hijos?

"No puedo hablar con ellos, cada vez que lo hago lloran y me preguntan cuándo voy a volver. No puedo responderles".

No es la primera vez que no está con sus hijos para la fiesta del Cordero…

"No. Primero, la cárcel; y ahora, el secuestro de España". 

¿Cuál es la solución?

"Me han traído a Lanzarote en contra de mi voluntad, quiero que me devuelvan mi documentación y me dejen volver. Ahora mismo estoy en ningún lado, ni en España, ni en Marruecos. Me siento secuestrada por este Gobierno democrático que es el Gobierno Español".

Ha dicho que prefiere estar en una cárcel marroquí que en Lanzarote…

La activista saharaui asiente. 

El cansancio de media mañana se hace latente, aunque sus palabras se acaban, su sonrisa no; se recuesta y la entrevista se da por acabada. A su alrededor el ambiente es una fiesta que no la deja dormir, pero tampoco venirse abajo. Mientras los españoles aplauden, los saharauis expresan la alegría a su manera, llevándose la mano a la boca y emitiendo unos gritos que ocultan el sonido del megáfono que anuncia la salida de los vuelos: ninguno con destino a El Aaiún.
Después de superar la nostalgia de haberme ido de Senegal... Vuelvo. Y para quedarme. África sigue y yo también.

A un paso de su causa


El aeropuerto de Guacimeta es el aeropuerto europeo más cercano al de Hassan. Uno en Lanzarote, el otro en El Aaiún. A un paso de su tierra, el Sáhara Occidental, Aminetu Haidar espera pacientemente en la isla sin perder las ganas de continuar luchando por su causa, la de más de varias decenas de miles de personas que viven en la otra orilla, en los campamentos de refugiados de Tinduf.
Menos de 200 kilómetros la separan de su familia y de todo en lo que cree, lo que le ha traído hasta Canarias: su convicción de que se está cometiendo una injusticia. El paisaje desértico al que está acostumbrada se convierte en otro en el que las cámaras de video, micrófonos, móviles, libretas y bolígrafos son los protagonistas. Incluso más que la propia Haidar, quien, rodeada de periódicos, lee en silencio y sólo levanta la vista de vez en cuando para mostrar su desagrado por los flashes de las cámaras de fotos.

Pero el problema de la Terminal 1 no está en los disparos de los fotógrafos, ni en las repetidas preguntas de los periodistas, está en una ausencia que la rompe por dentro: la de Hayat y Mohamed, sus hijos. Mohamed El Mami, miembro del colectivo saharaui en Lanzarote, lleva con ella desde que aterrizó, ayudándola en lo que necesita y recogiendo firmas en su apoyo, ya tiene más de 6.000. No sólo de canarios y saharauis, comunidad muy presente en Lanzarote, sino de los turistas que han pasado estos días por la isla para pasar sus vacaciones.

Ingrid Balem, conejera solidarizada con la causa de Aminetu, está también en huelga de hambre. Con la vista fija en cada movimiento de Haidar y con un cartel sobre sus piernas en el que pone "Yo también estoy en huelga de hambre", explica el motivo de su actuación: "Desde el sofá de nuestra casa no nos va a escuchar nadie, por eso estoy aquí, para hacer presión".

Mientras esto ocurre en el aeropuerto, a poca distancia, en Arrecife, los miembros de la Plataforma en Apoyo a Aminetu Haidar entregan un escrito en la Delegación del Gobierno para pedir una respuesta por parte del gobierno español. Al grupo pro saharaui, encabezado por el actor Guillermo Toledo, le acompaña una pancarta con el lema Marruecos culpable, España responsable junto a la que se hacen fotografiar.En el centro del ajetreoLa inmovilidad de Haidar, que sólo se mueve en su silla de ruedas para ir a asearse, contrasta con el ajetreo de los activistas y periodistas que la siguen. La agenda informativa durante estos dÌas en Lanzarote es un ir y venir de la capital al aeropuerto en busca de un titular: la vuelta a casa de la saharaui.

Para que esto ocurra, María Inés Miranda, portavoz de los Juristas Internacionales Defensores de los Derechos Humanos, denuncia incansablemente su situación, que califica de "un atentado contra todo el pueblo saharaui".Miranda considera que "la violación de los derechos humanos contra esta ciudadana saharaui por parte del gobierno de Marruecos está amparada por la actuación del gobierno de España".

Ante estas declaraciones, Haidar suspira.

La activista ha llegado a afirmar que prefiere estar en una cárcel de Marruecos antes que en Lanzarote."En tierra de nadie", así dijo sentirse Haidar a Boi-tia Stevens, representante de la Fundación Robert F. Kennedy, durante la conversación de más de media hora que tuvo con ella. Después de intercambiar palabras y abrazos con la saharaui, Stevens dio una improvisada rueda de prensa en la que hizo un llamamiento "por el respeto de los derechos humanos y civiles" y para que la saharaui vuelva "a salvo" a su paÌs.

La tarde en la isla de Lanzarote se oscurece, en el aeropuerto de Guacimeta no, gracias a los coloridos vestidos de las mujeres saharauis, que han ido a pasar allí la tarde para acompañar a su paisana. Se acercan las nueve de la noche, hora en la que la saharaui se retira para descansar a una habitación cedida por el aeropuerto. Haidar llama a una de sus ayudantes para pedirle que le ayude a subirse a su silla de ruedas.

Hoy el motivo es para trasladarse a descansar, mañana espera que sea para que la lleve hasta el avión con destino al Aaiún, donde está su casa y donde está su causa.

jueves 10 de septiembre de 2009

Video- Touba

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lunes 7 de septiembre de 2009

Así cae por Dakar (Plateau)

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Pie de vídeo: Anoche desde el balcón de mi casa. 

El Hivernage llega a su fin y mi estancia aquí también. 

Hoy, dos meses en Senegal.

domingo 6 de septiembre de 2009

Fotografías- El Vaticano de África (Touba)